
La limpieza de fosas sépticas puede llegar a resultar una tarea complicada, pero afortunadamente, en Salamanca contamos con empresas que por un módico precio se encargan de realizar el servicio de forma profesional. A la hora de realizar su limpieza, es muy importante disponer de las herramientas adecuadas, ya que las aguas negras que contienen deben manejarse con precaución.
Realizar un mantenimiento periódico de las fosas sépticas permite una limpieza más fácil, y reduce los problemas que pueden derivarse por una mala conservación. Lo primordial es realizar inspecciones visuales de forma periódica, de modo que verifiquen los niveles de contenido sólido que se han ido acumulando, y de ese modo programar una cita con el profesional.
Al observar el tanque, es importante tener unas mínimas medidas de seguridad, ya que en su interior se encuentra la materia orgánica en descomposición, y en el proceso emana gases tóxicos que no deben respirarse.
Conservar las fosas sépticas en buenas condiciones
Existen una serie de prácticas que condicionan en gran medida la frecuencia de limpieza, y el buen estado del depósito de aguas residuales. Es muy importante educar a los miembros de la familia para que eviten tirar por el WC o por el fregadero productos químicos, o corrosivos. También se debe evitar utilizar el desagüe como un método para eliminar los restos de aceites vegetales después de cocinar. Aunque pueda parecer sencillo, las tuberías pueden llegar a tupirse y la fosa séptica estará recibiendo unos productos para los que no ha sido pensada.
Los restos de comida también pueden terminar en las tuberías. En este caso, si bien no dañan de forma directa el depósito, si que fuerzan una limpieza más continuada. Hay que tener en cuenta que cualquier resto orgánico que acabe allí, termina descomponiéndose y ocupando espacio en su interior.
Las toallitas desechables son uno de los productos que más problemas causa a nivel particular. Al contrario de lo que se piensa, y en contraposición al papel higiénico, no se descompone. Se acumula en el fondo y puede llegar a obstruir y atascar los conductos, obligando a un mantenimiento más costoso y problemático. Para conservar la fosa en buenas condiciones lo mejor es dejar este tipo de productos en una papelera.
A la hora de elegir el papel higiénico en el supermercado, también existen diferentes gamas que se descomponen con más facilidad. Por norma general es mejor evitar los de triple capa, ya que duran más como desecho, y pueden perjudicar el depósito si se acumulan. Una prueba muy sencilla podría consistir en introducir un poco de papel en una botella y llenarla de agua. Tras moverla de forma rápida algunos segundos, el papel adecuado para la fosa debería estar prácticamente transparente y partido en pedazos. Si por el contrario mantiene su forma o su color, es mejor que cambies de marca.
Como ves las fosas sépticas requieren de unos cuidados adecuados para conseguir aumentar la duración de su vida útil y para reducir el número de visitas de los técnicos especialistas. Afortunadamente, si necesitas realizar una limpieza de fosas sépticas en Salamanca, puedes contar con nosotros. Te ofreceremos una solución rápida, y dejarás de tener problemas con tu instalación por un precio muy ajustado. No dudes en llamarnos.

